
El gobierno colombiano mantiene acciones para controlar la población de hipopótamos descendientes de los animales introducidos por Pablo Escobar, que ya superan los 160 ejemplares y afectan ecosistemas del río Magdalena.
Aunque circula información sobre una supuesta eliminación masiva, no hay confirmación oficial de sacrificar 80 animales. Las autoridades priorizan esterilización, traslado y control selectivo.
Especialistas advierten que, sin medidas efectivas, la población podría seguir creciendo rápidamente.
